LOS PATIOS – SEGUNDA ETAPA
By Ezequiel Pereyra Ríos / diciembre 27, 2025 / No hay comentarios / ARTÍCULOS
La cata de vino tiene tres etapas. Empezar a trabajar en Los Patios de Beatas fue igual.

Todo empieza por los ojos:
Caminaba por el centro de Málaga cuando vi esa casona imponente de calle Beatas. Titubeé un poco antes de entrar con mi currículum en mano… así que no entré.
Esa tarde no entré, pero al día siguiente fui otra vez. Esa misma noche me llamó Julián, y una semana después, luego de regular por completo mi situación legal, comencé a trabajar en la vinoteca. (En el siguiente link cuento esa historia).
La segunda etapa en la cata de un vino es el olfato.
Y ésta hermosa botella tenía mucho para dar, mucho potencial… pero ciertas notas no eran las que deberían, y se encendieron algunas alarmas.

Pasaba la pandemia y con ella todo el mundo se llenaba la boca de lindas palabras como “saldremos mejores”, pero no. No fue así. Supongo que el mundo cada día está más roto y a fin de cuentas todos hacemos lo que podemos.
Se levantó el toque de queda, pero llegó la fase uno, la fase dos, la tres, y cada una con una pechá de reglamentaciones nuevas y diferentes. Que aforo al 60%, que distancia entre mesas, que si eras bar podrías abrir mas tiempo que una cafetería, que si pasaporte QR antes de entrar al establecimiento confirmando que no traías COVID… Hubo de todo, y mucha desinformación.
Y la desinformación trajo desorden, mucho desorden.
La temporada alta Malagueña empezó a sentirse rara al no tener el turismo de siempre.
Se empezó a reducir personal, y mi cabeza al ser la incorporación más reciente en la vinoteca, otra vez fue la primera en rodar.

Yo ya estaba en paz. De no haber sido por la delicadeza de Julian por mantenerme contratado y por ende ir al ERTE cuando se decretó el toque de queda, no habría podido tener ningún tipo de ingreso económico durante esos meses y la situación hubiese sido terriblemente caótica.
Mi amor y agradecimiento para con Julián y la vinoteca era algo natural, algo casi instintivo.
Aprendí todo lo que no estaba escrito y lo que sí. Me tocaba irme, pero con la esperanza de volver en el primer instante que se pueda.
Después de todo esto, si llegó el caos.
