La otra cara de la gastronomía

CARMINE GUARINO
SILVIA LENA
JUAN ANTONIO ARGÜELLES
PEDRO SANCHO
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Detrás de la sonrisa del camarero

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ESTO NO ES UN SIMULACRO, ES UN DÍA CUALQUIERA:

INVIERNO: 5°C

100% probabilidad de lluvia: 

 

-Monten la terraza

 

-Pero va a llover, y no hay nadie en la calle.

 

-Saquen la terraza de igual forma, y si llueve la vuelven a entrar.

 

(Diez minutos para el cierre, en la mesa más lejana de la terraza) 

 

-¡Niño! Ponme una caña.

 

 

PARTE I – LOS JEFES

-“Si no hay gente ponte a limpiar”

-“Sé que me has pedido esos días pero al final no va a poder ser”

-“Sólo te puedo pagar esto”

-“Yo te guardo la propina”

-“Así es como se ha hecho siempre”

-“Deberías estar contento, te estoy dando trabajo”

-“No quiero que me reclames horas extras porque ustedes a veces también se van antes”

-“Pagamos eso porque acá se hace mucha propina”

-“En esta empresa somos una familia” (Pero se te descuenta una copa que has roto)

-“Si vemos que velas por la empresa, nosotros lo haremos contigo”

-“Veo por las cámaras que falta montar la mesa quince”

-“Cuando todo vaya mejor te subiré el sueldo” (Se baja de su coche nuevo alta gama) 

 

 

Hoy en día, es normal que diariamente encontremos memes que evidencian cómo pertenecemos al rubro más en off-side de todos:

 

Horarios cambiantes, horas extras descontroladas y sin retribución monetaria, sin días festivos libres, desinformación con respecto al convenio (que a menudo suelen camuflarlo con los “premios”), constante hostigamiento a través de las cámaras de seguridad y demás.

 

Por suerte somos muchos los que elegimos ésta profesión, a pesar de que también sean otros muchos los que la eligen como algo pasajero, mientras estudian o tienen otros objetivos. Sin embargo, en ese camino, nos lo tomamos a la ligera, con risa. Todo bajo el mismo eslogan de siempre: “La gastronomía es así”

 

Noche buena (24-D), noche vieja (31-D), día de la madre, día del padre, día de los enamorados, día del trabajador, cumpleaños y muchas fechas más, siempre con lito o bandeja en mano.   Que conste en acta que este rubro NO es el único que sufre éstas condiciones, pero es una página gastronómica y el foco está ahí. Además, porque el resto de los rubros (que también tienen sus problemas) terminan siempre en los bares o restaurantes siendo partícipes directos de éste sistema, y desvalorizando al personal gastronómico. 

 

NO QUIERO GENERALIZAR, porque no está bueno meter a todo el mundo en la misma bolsa, pero absolutamente TODAS las personas conocen a algún amigo que tiene características nombradas arriba y abajo de esta nota, y si no la tienen… pues eres tú.

 

“La gastronomía es así”

Algunos fuimos creciendo escuchando esa frase y haciéndola propia, respetándola, haciéndola nuestra filosofía. Y ese es nuestro error. 

Cabe mencionar también, que los que se formaron y/o buscan constantemente mejorar profesionalmente en sus diferentes ramificaciones, viven día a día un cierto trato que abunda en nuestros establecimientos: La confusión entre personal de servicio y sirvientes o criados. 

 

PARTE II – LOS CLIENTES

Vamos a hacer ésta sección más dinámica:  Marquen con una X si les resulta familiar.

 

  • Chistidos para captar la atención.
  • Chasquido de dedos con mismo fin.
  • Silbidos con mismo fin.
  • Agarradita de brazo para decir algo.
  • Sentarse en la única mesa sucia.
  • Llegar al restaurante cuando faltan cinco minutos para el cierre de cocina.
  • Llamar insistentemente al camarero cuando éste se encuentra con otra mesa.
  • Interrupción en el tiempo de descanso.
  • Acercarse a la mesa y que nadie quite la vista de sus móviles.
  • Tener que repetir una y otra vez las cosas porque no te prestan atención.
  • El cliente que da un monólogo diciendo que se está dejando mucha propina.
  • El cliente que se roba la propina que deja los que ya se levantaron de la mesa.
  • El cliente que te insiste para que lo atiendas, y cuando lo haces, no sabe que pedir.
  • El que amenaza con irse.
  • El que amenaza porque “conoce al dueño”.
  • El que acosa a las compañeras.
  • El que ningunea al personal y quiere explicarte “como son las cosas”.
  • Los que tiran el dinero en la barra o en la mesa cuando van a pagar.
  • Los que se quejan del monto de la cuenta (habiendo visto previamente la carta)
  • Los que no respetan la hora de cierre, y aunque no tengan nada en la mesa, y todo el personal ya esté cambiado, no se levantan.
  • Los que hacen la reserva y nunca llegan, o llegan tarde y reclaman la mesa.
  • Los que amenazan con acusar con el jefe…

Bueeeeno bueno bueno. Vamos a dejarlo ahí.

 

 

Somos camareros porque nos gusta brindar este servicio culinario, nos gusta lo dinámico y el protocolo, el trabajo en equipo y la satisfacción de un trabajo bien hecho. Pero no es lo único que nos gusta. Nos gusta ser tratados antes que nada con respeto, con el mismo respeto con el que brindamos nuestra atención. No somos lleva platos, ni respondemos gratamente a cualquier verbo en modo imperativo. 

 

Uno no va por la vida dándole órdenes a su médico, o a su abogado, o a un funcionario. Uno espera su turno, suele hablar con respeto y educación (aunque desgraciadamente siempre haya excepciones). 

Lo cierto es, que la única culpa se la tenemos que acreditar a la historia, y al ser humano, por no afrontar a esa comodidad que remonta al siglo XIX a todo el personal de servicio. La cuestión de jerarquía es un factor lógico (años de experiencia, formación académica, y demás), pero, un camarero no merece menos respeto que un maître o que el dueño. No busquen pasarnos por encima porque es una falta de educación.

 

Las y los camareros no somos niñeros para tener que andar cuidando a sus niños mientras corren por todo el lugar. No tenemos porqué limpiar cada escenario que dejan en los baños ¿Los dejan en esas condiciones en sus casas también?. 

 

Agradecemos (y creo que siempre se los hacemos notar) a aquellos comensales que vienen a disfrutar la experiencia, vienen a disfrutar y a pasarla bien, con educación. Ustedes y aquellos jefes que nos motivan, corrigen y alientan, son los que nos hacen amar nuestro trabajo.

Brindamos un servicio, pero no somos siervos. Eso ya es prehistoria familia. Feliz año.

 

Las imágenes, son obras de los argentinos QUINO (Ilustraciones principal, 1 Y 2), LINIERS (Ilustraciones 3 y 4) y SZOKA (Ilustración 5).

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